Para tener un envejecimiento activo y saludable es necesario evitar el sedentarismo, un factor de riesgo cardiovascular y de primer orden. El sedentario es enemigo del cuerpo y de la mente. Este produce una disminución de las cualidades físicas, funcionales, emocionales y sociales.

Como en cualquier otra etapa de la vida, la actividad física es vital para obtener bienestar y salud. Los profesionales explican que los adultos mayores se caracterizan por tener más tiempo libre y no saber en qué aprovecharlo, lo cual implica que lleven una vida más sedentaria y que en la mayoría de los casos perjudica en su salud física y mental.

A lo largo de este año nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene realizar ejercicio físico en todas las etapas de la vida y principalmente en la etapa de la madurez ya que los adultos mayores están predispuestos a perder facultades físicas y mentales, a tener una alimentación baja en proteínas y poca actividad física, lo cual los hace propensos a aislarse y tener mala autoestima, que luego puede desarrollar enfermedades como depresión.

Los factores antes mencionados pueden afectar y crear problemas en los tres tipos de actividades diarias de un adulto mayor.

  • Las básicas, que se enfocan en las actividades que ayudan a sobrevivir, como comer y vestirse. Estas, a pesar de las enfermedades que padezca, son las últimas que se pierden.
  • Las actividades instrumentales, que son las que se aprenden en el período de desarrollo, como hablar por teléfono, manejar un vehículo o llevar las finanzas, son las primeras que se olvidan conforme se va envejeciendo.
  • Las actividades complejas, que son las que hace que el adulto mayor razone y piense más, como ir al supermercado, hacer compras y llevar cuentas financieras, son las segundas que se olvidan.

Es importante que los familiares y amigos de los adultos mayores se den cuenta de la situación, no se quejen de lo que esta persona ya no puede hacer, sino que deben enfocarse en buscar soluciones para ayudarles a fortalecer, mejorar y estimular las funciones que todavía realiza.

Entrenar frecuentemente y de manera adecuada hace que los mayores sean más activos, más autónomos y vivan mejor. En ocasiones, para personas mayores de baja condición física con cierta limitación funcional “personas frágiles” es bueno poder contar con un Preparador físico titulado en actividades físicas y deporte para poder alcanzar los beneficios necesarios y prevenir enfermedades, retrasar la dependencia, la discapacidad o el deterioro cognitivo. Para ello, se puede contar con Programas de ejercicio físico que ayudan a prevenir la fragilidad y fomentar la fuerza, la resistencia, el equilibrio y la elasticidad, mejorando el estado de ánimo, potenciando los reflejos y recuperando la agilidad estancada o perdida.

Con programas especializados de actividad física a domicilio se pueden alcanzar resultados notablemente positivos.

¡OBJETIVO! mejorar la autonomía y calidad de vida de los mayores.

 

Saludos,

Cristina Lafuente

×

Hola

Si deseas realizar una consulta sobre nuestros servicios usa esta ventana para contactar vía WhatsApp.

× ¿Cómo podemos ayudarte?